lunes 28 de septiembre de 2009

De Kraft y la lógica empresaria

En vistas del reciente conlficto con la filial argentina de la multinacional Kraft Foods queremos hacer un pequeño aporte, pero cambiando un poco el eje de la discusión. No nos vamos a meter en cuestiones como si los reclamos de los trabajadores son compartidos, sí los métodos de protesta son adecuados, etcétera. Eso se lo dejamos a las personas que, sinceramente, la tienen mucho más clara que yo al respecto.

Hoy Kraft no sólo sale en los diarios locales por el conflicto con los trabajadores, ni por el "caos vehicular". Sale también en los diarios, porque, en su escala global, hace unos días hizo una oferta para adquirir las operciones globales de Cadbury, que fue rechazada por la empresa británica. (Ejemplo de notas: acá y acá.) La oferta rechazada implicaba para Kraft un desembolso de unos 16 billones de dólares. En una de las notas dice: "Una fusión entre Kraft y Cadbury crearía un coloso alimentario global con US$ 50.000 millones en ingresos anuales y catapultaría las posibilidades de crecimiento de Kraft al darle acceso a nuevas marcas, especialmente en el atractivo segmento de los chicles. Las golosinas normalmente aportan márgenes de ganancia más altos antes de ingresos, intereses e impuestos que el promedio general de Kraft, que bordea el 15%.

Entonces cual es la lógica? Los hechos hablan por sí solos. Una empresa está dispuesta a poner 16 billones de dólares para comprar a otra, pero no está dispuesta a mantener en su plantel de trabajadores a 160 personas (el número es irrelevante, sean 5, 160 o 3000) por hacer reclamos sindicales. Mas claro echale agua. El mensaje es directo: acá el que tiene derechos soy yo, la multinacional. Si te me parás enfrente, te llevo puesto. Y si no te gusta chupala...
En este sentido, también cabe remarcar que los movimientos sociales deben hacer una fuerte autocrítica respecto a las formas de encarar las reivindicaciones deseadas. Dudo que a una empresa como esta, tener una de sus tantas plantas paradas por un mes les mueva un pelo. En ese sentido, la iniciativa del boicot puede ser un buen primer paso.

Como detalle de color, encontramos esta página de Kraft Argentina, para reclutar empleados. En ella dice: "Con nuestras numerosas marcas lograrás experiencias únicas, cualquiera sea tu profesión, vas a tener la oportunidad de trabajar en distintas áreas e interactuar con personas de diferentes culturas."

Las experiencias únicas, incluirán la represión? El despido por reclamos sindicales?

martes 22 de septiembre de 2009

Un post hecho por terceros

Debido a un impasse creativo, voy a hacer un post recolectando un poco de aquí y allá. Vamos a ver que sale, aunque seguramente muy lejos de una síntesis superadora...

Empecemos por algo de acá. Un hermoso post de Datos Duros, levantando una entrevista radial de Luis D'elia a Hernán Arbizu, ex vicepresidente de la JP Morgan. Recomendamos leerlo entero. Pero lo que nos interesa es esto:

"Para que se den una idea, el objetivo mío para el 2008, que fue el último año que estuve en el banco, eran 150 millones de dólares de clientes nuevos. ¿Eso que quiere decir? Que yo tenía que venir a la Argentina y llevarme 150 millones de dólares nuevos, aparte de los que administraba allá, al año."

Loco, no?

Ahora nos vamos a este gráfico, traido por Ana C. , de Finanzas Públicas.. Se puede jugar mucho. Hay mucha info interesante. Yo hice el gráfico que ven aca abajo. Agarre el sendero de la Deuda Pública Argentina como porcentaje del PBI, tomando como primer año el 1990, y lo comparo con el sendero de la Deuda Pública Estadounidense, tomando como primer año el 1999. (Mis disculpas por las desprolijidades en los ejes. Tengo problemas con el Excel...)

Veamos...



Cualquier similitud es pura coincidencia. Como también lo son los déficits gemelos, comercial y fiscal, sostenidos por el superavit financiero. Es decir, la única forma en que la deuda es sustentable en los Estados Unidos es con el continuo ingreso de capitales extranjeros, esos que Hernán Arbizu se llevaba para allá. Así, es fácil de ver, hasta para un estudiante mediocre de economía, porque Estados Unidos se convirtió en un agujero negro de los sistemas financieros globales. La única forma de mantener la rueda girando era chupando capitales del resto del mundo. Me pregunto, hasta cuando se va a poder sostener? Van a poder seguir atrayendo capitales con tasas de interés cercanas a cero? Van a poder reducir el déficit comercial sin devaluar la moneda, aún siendo la moneda de reserva de mundial? Se van a bancar la presiones de los bancos centrales del mundo, para que no licuen sus reservas? Y se van a bancar la presión del gobierno chino, para que no devaluen y no licuen sus activos? Sino, van a poder reducir el déficit fiscal aumentando los impuestos, en medio de una recesión? O bajando el gasto? Será políticamente factible reducir el gasto público, en el medio del Obama-Boom? O será Obama-Bum?!?

Preguntas para las que no tengo respuesta. Pero me parece que ellos tampoco las tienen. No se que es lo que se viene, pero que huele feo, seguro.

Y aprovecho la oportunidad para manifestar mi apoyo a la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual y recomendar este post, muy interesante, desde un punto de vista poco utilizado en el debate. Para el resto de las ópticas, Google todo lo tiene.

Saludos

lunes 14 de septiembre de 2009

Debatiendo la Equivalencia Ricardiana

Por estos días, se esta dando un debate muy interesante respecto a la validez o no de la Equivalencia Ricardiana, entre Rollo, de la Ciencia Maldita (que fea la privatización... No nos gustó nada, al final, billetera mata galán...) y el Nene, de Cátedra Volman. (En este orden: 1, 2, 3, 4.)

Lo que nos espanta del asunto, es que en vez de fijarse si la Equivalencia Ricardiana hoy esta vigente en Estados Unidos, se ponen a discutir tecnicismos que, a los que nos gusta embarrarnos en esa cosa rara que es la realidad, no nos sirven para nada. Ahora, yo voy a hacer un planteo un poco sintético... Ni fu, ni fa. Más allá de del despelote de ecuaciones con las que los economistas jugamos, la idea central de la Equivalencia Ricardiana es que un incremento del Gasto Público no incrementa el Producto, porque los agentes perciben que la expansión del Gasto Público hoy, deberá ser financiado con mayores impuestos en el futuro. Yo le agregaría un "a veces". En un contexto "normal" con una economía "saludable", con niveles moderados de endeudamiento público y privado, soy de la idea que un incremento en el Gasto Público probablemente impacte positivamente en el producto, y de inicio a un círculo virtuoso que haga que los ingresos futuros por el incremento del producto sirvan para honrar las deudas contraídas en la expansión del gasto. Es decir, la Equivalencia Ricardiana no se cumple. Pero me parece que la situación actual en la economía norteamericana es tal, que la Equivalencia Ricardiana, al menos como caso de esquina, se hace presente. Con un Estado sobreendeudado (el déficit actual y proyectado es tán grande que escribirlo en números casi que ocuparía un renglón), el déficit comercial también es gigantesco ( y no parece que vaya a dejar de serlo en el corto plazo) y el sector privado, tanto empresas como hogares, también fuertemente endeudado, no creo que el incremento del Gasto Público vaya a hacer mucho. Si un hogar o una empresa viene desde hace un tiempo consumiendo más de lo que puede (propensión marginal a consumir >1) y se ve obligado, de golpe y porrazo, a hacer un ahorro forzoso, como en el contexto actual, es muy probable que el ingreso adicional de los privados generado por una política fiscal expansiva termine llendo enterito enterito al desendeudamiento, y con la situación presente del sistema financiero, no volvería a los circuitos productivos a generar el tán mentado círculo virtuoso, sino que iría a recomponer los activos de carteras hoy destrozadas. Si a eso le agregamos que los agentes en los Estados Unidos (o al menos, muchos de ellos) son fieles a la idea de la Equivalencia Ricardiana, tampoco habría mucha reactivación inducida por una mejora en las expectativas.

Por esto creo que lo que esta pasando hoy en el hemisferio Norte es la tormenta perfecta (eso sí, era más fácil de pronosticar que la nevada de aquel 9 de Julio en Bs As.). Si uno es un país como Argentina (que lindo ser un país, no? Extraño al TEG...) tiene salidas "fáciles", como por ejemplo, devaluar la moneda. Pero si uno es la primer potencia económica mundial (o por lo menos lo era) y si tu moneda es la usada mundialmente como reserva, entraste solito solito en una Convertibilidad de facto. Si EEUU devalua, devaluamos todos y se la pusimos. En este contexto, no es casualidad que se vengan recrudeciendo las tensiones entre el imperio del Norte y la superpoderosa China. Si Estados Unidos devalua, licúa las reservas Chinas, si EEUU defaultea, hace mierda las reservas Chinas. Ni hablar del resto del mundo, no? Lamentablemente, me parece que la salida de la crisis está lejos, muuy lejos. Yo diría que la crisis, todavía no empezó. No creo, como el Indio Solari, que "el futuro llegó hace rato". El futuro todavía no llegó, y lo veo negro...

martes 8 de septiembre de 2009

Humorada Universitaria

Todos sabemos que la política universitaria es, sencillamente, una cagada. Para los que todavía no lo crean, hoy les dejo, gratis y sin compromiso, un ejemplo contemporáneo de pre-puberismo político. Hilarante, por cierto.

En la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA, el reinicio de actividades en el 2do. cuatrimestre y las próximas elecciones a Consejo Directivo nos traen una situación peculiar. Por un lado, la mafia que controla el Centro de Estudiantes, Nuevo Espacio=Franja Morada critica a los referentes de su oposición acusándolos de Kirchneristas. Por otro lado, el Movimiento por Económicas, ente que agrupa estudiantes independientes y agrupaciones de izquierda (hoy segunda fuerza), crítica a la gestión de Nuevo Espacio-Franja Morada, entre otras cosas, por Kirchneristas (!). A su vez, la frutilla del postre la trae la tercera fuerza en términos electorales. Una agrupación que hasta hace muy poco se llamaba Causa K, y ahora simplemente se llama Causa (parece que la K se les cayó), que, además de la mutación de su nombre, acusa a las otras dos agrupaciones, de... si, Kirchneristas!!!! (Al respecto de la mutación, increible de por si, basta con visitar la página web de la agrupación.En el encabezado de la misma, donde se ubica el mail del contacto, parece que los pibes todavía no se avivaron y todavía sigue figurando el mail anterior: causaK@sion.com).
Para mas información, copiamos y pegamos el pié de página, que si fuera una obra del gran Capusotto, nos haría mearnos de la risa. (click en la imagen para ver clarito clarito)



Corolario 1: El Kirchnerismo es muuuuy amplio.
Corolario 2: El Kirchnerismo en la FCE es una mala palabra.
Corolario 3: La política universitaria es una mierda.

domingo 6 de septiembre de 2009

De Molinos, la Inflación y la Canasta Básica

La inflación en la Argentina es un fenómeno recurrente. Acompaña períodos de crecimiento económico, y también de estancamiento o recesión. La década del 90 y su estabilidad en términos del nivel de precios parecería ser la excepción que confirma la regla. Pero, se logró a un costo muy alto. Como bien explica en este post el amigo Elemaco, a pesar de haber en el "mercado" distintas "variedades" de procesos inflacionarios, generalmente la diferencia está puesta en el enfasis que se le otorga a cada una de las distintas causas del proceso. Sin embargo, hablemos de inflación de demanda o puja distributiva, el eje central es el mismo. Para que el proceso inflacionario se de debe haber un marco macroeconómico que convalide, o, es decir, una política monetaria poco aversa a la inflación. A fin de cuentas, la responsabalidad reside en las autoridades del Banco Central, que, sacando la cuentita costo-beneficio deben determinar si convalidar o no con la política monetaria el proceso sostenido de aumento del nível de precios. La inflación, entonces, se le ponga el nombre que se le ponga, es en su naturaleza un problema monetario.(*)

A mi en lo personal, este enfoque nunca me gustó. Me parece tan ajeno a la realidad a la que refiere, que me parece un sinsentido. Así como decir que los agentes individuales en los miles de miles de contratos y negociaciones que se dan en la economía, apoyados en la macro y expectativas mediante, terminan determinando la tasa de inflación. Y esto, sinceramente, me parece una payasada. Plantear que es lo mismo la forma en que el comerciante establece sus precios, como el trabajador (en blanco, negro o gris) negocia sus salarios, o la política de fijación de precios de una corporación multinacional, funcionan de la misma manera, es absurdo. Precisamente, en el caso de la corporación hablamos de políticas de precios. En el de los trabajadores, de convenios colectivos y salarios mínimos. Etcétera.

Por todo esto, me decidí a indagar, y debo decir que no lo hice mucho, en el rubro Alimentos, que suele ser, debido a la baja elasticidad de la demanda, el que mayores aumentos de precios convalida en un proceso inflacionario. Y ahí me encuentro con Molinos Rio de la Plata S.A.. Este monstruo de la industria alimentaria debe tener al menos un producto en cada hogar argentino. Vamos a los números entonces. Cabe destacar, que aca no hay ninguna manipulación propia ni intencionalidad. Son los números que la empresa misma provee a sus inversores. Veamos entonces, la cuota del mercado local que para sus productos tiene este descaro de empresa (con un click se agranda):



Me pregunto entonces, cuanta capacidad tiene esta empresa en estos mercados para fijar precios? Y no sólo hablando de la cuota de mercado, sino también respecto a toda la cadena de valor, es decir, proveedores de insumos (aunque esta bastanta internalizado en la empresa), cadena de comercialización y distribución, etcétera.

Tremendo, no? Agrego mas datos:

-Alrededor del 60% de los alimentos en el país ya eran vendidos en cadenas de supermercados a mediados de la década del 90. (Fuente: U.S. Foreign Direct Investment in the W. Hemisphere Food Industry, Economic Research Service, USDA.)
-Alrededor del 40% de las ventas de alimentos, bebidas y tabaco eran realizadas por filiales argentinas de empresas de capitales extranjeros (Misma fuente)
- Nestlé Argentina S.A. en el año 2003 controlaba: 28% del mercado de Café, poco más del 30% de alimentos para bebés, el 23% del mercado de helados, el 18% del mercado de sopas, y el 34% del mercado de los alimentos para mascotas. (Fuente: Euromonitor International 2006)

Entonces, la inflación de donde viene? Donde están los incentivos al incremento de los precios? Realmente están en la macro?

Por otro lado, me preguntó, cual es la capacidad que tienen estas empresas para fijar los precios de la Canasta Básica Alimentaria, y sea directa o indirectamente? Porque, de ser importante el poder de estas empresas en los mercados relevantes, tanto las estadísticas como las políticas públicas en torno al fenómeno de la pobreza tienen que cambiar su lógica. En la medida en que estas empresas puedan determinar los precios de los alimentos, pueden entonces también determinar donde se van a ubicar las líneas de indigencia y pobreza. Y este es un problema grave. Si queremos un salario mínimo vitál y móvil que alcanze a cubrir la CBA, que nos garantiza que no entremos en conflicto con los intereses de estos grupos empresarios? En esta perspectiva, la única política que posibilte una reducción eficaz de la pobreza (pensando en pobreza por ingresos y no por NBI) tendrá que estar intimamente ligada a limitar el accionar de estos grupos empresarios.

En otro orden de cosas, si todavía creemos en el libre mercado (cosa que yo NO hago) no podemos ser ingenuos. Si el rol del Estado es garantizar el libre juego de las fuerzas de Oferta y Demanda, no tenemos que propiciar un Estado pequeño, que se aparte de las intervenciones en materia económica, como le gustaría a los voceros del liberalismo. Necesitamos, para garantizar el libre mercado, un Estado fuerte, poderoso, que no pueda ser doblegado por las voluntades abanderadas(*2) de los grupos empresarios globales.


(*) El caso de inflación de oferta, no me parece relevante. En el mediano plazo, debería corregirse, y en todo caso, desde una perspectiva Schumpeteriana-Neoclásica, no sería de ninguna manguera problemático.
(*2) Que gracioso, no? En el cole, cuando uno era muy buen estudiante, lo premiaban haciendolo "abanderado". Uno era tan buen estudiante (no yo, obviamente) que le quitaban hasta el derecho a "banderarse"...

Edición: En el paréntesis donde aclara que yo no creo en el libre mercado, se me había escapado el "no" y había quedado como que creía en el libre mercado... Horrible. Acabo de vivir una pesadilla...

viernes 28 de agosto de 2009

¿Dos modelos? Parte 2

Retomamos donde dejamos la última vez aca y habiendo empezado aca.

Antes que nada, algunos comentarios del post anterior. Habíamos planteado que no había un cambio estructural en la matriz exportadora argentina después de la ruptura de la convertibilidad, y habíamos ido aun mas lejos, al plantear al desempeño exportador argentino como proxy del nivel de eficiencia, competitividad intrínseca, y todas esas cosas lindas que importan al desarrollo. Desde este punto de vista, no se habrián dado mejoras relevantes en cuanto al funcionamiento general de la economía, más allá de las propias que se dan en toda recuperación económica de una profunda recesión. Sin embargo, yo no creo que no se hayan dado estás mejoras. Los tiempos de maduración de la industria no suelen ser cortos. Algunos dirán que 6 o 7 años son suficientes, pero, si tenemos en cuenta las distintas experiencias Asiáticas por ejemplo, necesitaríamos unos 10 o 15 años para ver los frutos de estos desarrollos. Claro que en la Argentina, los tiempos políticos no suelen acompañar los tiempos económicos. Mi idea es que hay un crecimiento incipiente de muchas ramas industriales, que están teniendo una mayor inserción internacional, a los tumbos y con dificultades, pero con réditos en el largo plazo. Perooo - me van a decir - si me acabas de mostrar la continuidad del modelo de inserción internacional de la Convertibilidad? Desde donde decís eso?
Bueno, mi postura es que el desempeño particularmente bueno de los sectores tradicionalmente exportadores de la Argentina, lease Agroindustria, fue tan bueno debido a las condiciones internacionales excepcionales (el famoso Efecto Chindia), que opacó el desempeño de las industrias no tradicionales.
Para esto no nos queda otra que meternos en los rubros específicos y ver que pasa. Eso vamos a empezar a hacer hoy.

Aclaraciones:
1: Todavía no vamos a analizar las evoluciones en cantidades. Todavía no se como hacer para armar una medida comparabe, teniendo en cuenta que "toneladas de automobiles o autopartes" es dificil de comparar con toneladas de trigo. Ni hablar de otro tipo de productos industriales. O de problemas en términos de homogeneidad cualitativa. No es lo mismo un Audí que un Ford, y el que me diga lo contrario, le cambio el Ford por un Audí. ;-)
2: Seguimos en dólares corrientes. todavía no encuentro una manera razonable de ajustar los valores por precio, por el mismo problema que en la aclaración anterior. Es fácil en algunos rubros, e imposible en otros. Incluso, de ponerlo en dólares reales, nos estamos perdiendo todas las variaciones a lo largo del período en términos de precios relativos, que estimo no deben ser pocas. En todo caso, al pasar de dólares corrientes a constantes ninguna de las cuestiones que estamos mirando creo que serían muy afectadas.

Por eso, ahora vamos a pasar a analizar el funcionamiento del comercio exterior argentino, por secciones del código arancelario, o nomenclatura común del Mercosur o Sistema Armonizado (SA), como prefieran.

Arrancamos con la primera Sección: Animales Vivos y productos de orígen animal.
Incluye los primeros 5 capítulos del SA, con productos como:
-Animales vivos (aca irán los caballos de Polo?)
-Carnes (Cuota Hilton incluída)
-Peces y animales acuáticos (Industria Pesquera, que le dicen)
-Leche, Manteca, Miel, Yogurt, Huevos, Quesos.
- Semen de Bovino (Macho Argentino!)
- Pieles, cabellos, tripas, y todos los desperdicios horribles que se puedan imaginar.

Miremos primero la sección agregada:



Por un lado, vemos un fuerte crecimiento en las Post-Convertibilidad de las exportaciones, que va a la par del saldo comercial de la sección, fuertemente positivo en ambos modelos. Una de las particularidades a destacar es la caída leve de las exportaciones en la crisis 2001-2002. Pareciera que las exportaciones de productos primarios podrían ser fuente de las divisas tan necesarias para atenuar las crisis causadas por su escasez (aunque todavía faltan un par de secciones con productos primarios). También es llamativo el nivel de las importaciones durante la década del 90. Bastante alto, aún para quienes se alarman por la perspectiva futura de importar carne.

Que buen momento entonces para ver que pasó al interior de la sección, no?



Muy Interesante:
- En toda la serie, en el año 2008 se alcanzan los picos de exportaciones de carnes, peces y afines, y productos de granja tipo leche,manteca, yogurt, quesos, etcetéra.
- Las exportaciones de productos cárnicos son procíclicas. Es decir, caen en períodos de recesión y aumentan en períodos de expansión. Raro, no?

Ahora, en relación al total de la canasta exportadora argentina, como anda esta sección? Primero veamos el agregado.



Agregamos la línea de tendencia de las expo para enfatizar la caída en la importancia relativa de esta sección en el total exportado. Esto podría estar indicando un par de cosas:
-Efecto Soja: La caída en la participación se explica por el crecimiento de la misma en los productos asociados a la soja, que desde el año 96 vienen subiendo a lo pavote.
-Efecto diversificación: La caída en la participación de esta sección esta asociada a un incremento de las exportaciones no tradicionales, generalmente asociadas a la industria manufacturera.

Todavía es díficil saber cual es sin profundizar en las demás secciones, lo que va a quedar para otra ocasión. Pero, a modo de cierre, dejo en un gráfico lo que pasó con el peso relativo de las exportaciones de cada capítulo del SA en la serie. Y además les dejo una inquietud: Haciendo abstracción de un montón de problemas metodológicos, ¿Cuanto trabajo argentino aporta representa un dólar de carne exportada y cuanto un dólar de, por ejemplo, automovil?

jueves 13 de agosto de 2009

Al pie

Mi economista preferido es John Kenneth Galbraith. Crítico del excesivo uso de la matemática en economía, de los liberales, de Friedman, del "saber convencional". También critico del libre mercado, de la sociedad de consumo capitalista, y del socialismo (en su faceta Soviética). El "Guillermo Moreno" de la economía norteamericana de la 2da. Guerra Mundial, dirigiendo la Office for Price Administration, que tenía bajo su control aproximadamente el 90% de los precios de los alimentos, y que hacía cumplir a los empresarios bajo amenaza de cierre de sus empresas. Su gestión fue tan exitosa, que se tuvo que bajar del barco antes, en el '43, por las críticas que le llovían desde los sectores empresarios. Le acusaban de autoritario, soberbio, y un montón de otras cosas más. Pero la inflación no despegó, y eso le valió mucho reconocimiento. Sin embargo, a diferencia de nuestro Guillermo Moreno, escribió muchos libros, algunos de ellos, sinceramente brillantes. Desde "The Affluent Society", donde indaga, bajo un pedido expreso de la ONU en las causas de la pobreza. El libro terminó siendo a là Thorstein Veblen. Un acercamiento a la comprensión del fenómeno "pobreza" desde la mirada de a los sectores más opulentos de la sociedad.
En fin, es un economista muy poco apreciado a nivel académico, quizás por la ausencia en sus trabajos de explicaciones simplistas, de esas que endulzan el oído de los estudiantes de la fe Neoclásica, donde la Oferta y Demanda reinan, y la soberanía del consumidor no es puesta en tela de juicio. Entendió, como pocos, el rol del poder en la economía. Hacia 1967, en la que es su obra cumbre, "The New Industrial State", en la que indaga acerca del funcionamiento de las corporaciones transnacionales y los mercados, escribía lo siguiente que, creo, viene al pié de las discusiones actuales respecto a la Ley de Medios, la democratización del Futbol, y otras yerbas. Espero que de esta manera empecemos a entender mejor porque los medios siempre están del lado de los grandes grupos económicos.

"Persuasion on the scale just outlined requires that there be comprehensive, repetitive and compelling communication by the managers of demand with the managed. It should be capable of holding the attention of the consumer for considerable periods of time and in a comparatively effortless manner. It should reach people in all spectrums of intelligence. None should be barred by illiteracy or unwillingness to read. Such a means of mass communication was not necessary when the wants of the masses were anchored primarily in physical need. The masses could not then be persuaded as to their spending – this went for basic foods and shelter. The wants of a well-to-do minority could be managed. But since this minority was generally literate, or sought to seem so, it could be reached selectively by newspapers and magazines, the circulation of which was confined to the literate community. With mass affluence, and therewith the possibility of mass management of demand, these media no longer served.
Technology, once again, solved the problems that it created. Coincidentally with rising mass incomes came first radio and then television. These, in their capacity to hold effortless interest and their accessibility over the entire cultural spectrum, and their independence of any educational qualification, were admirably suited to mass persuasion. Radio and more especially television have, in consequence, become the prime instruments for the management of consumer demand. There is an insistent tendency among solemn social scientist to think of any institution which features rhymed and singing commercials, intense and lachrymose voices urging highly improbable enjoyments, caricatures of the human esophagus in normal or impaired operation, and which hints implausibly at opportunities for antiseptic seduction, as inherently trivial. This is a great mistake. The industrial system is profoundly dependant on commercial television and could not exist in its present form without it. Economists who eschew discussion of its economic significance, or dismiss It as wicked waste, are protecting their reputation and that of their subject for Calvinist austerity. But they are not adding to their reputation for relevance."